
Que dicha es aquella que tenemos cuando presenciamos una lluvia veraniega. Los que vacacionan en la costa me putearan, pero quizas no comprendan lo maravilloso que es este fenomeno. La lluvia en sí, sea verano u otra estacion del año, me cambia el animo. Tiene esa virtud de que un dia adopte otro color, otro aroma, y despierte otras sensaciones. Quien no disfruto de chico jugar a la pelota bajo la lluvia, embarrarse y mojarse hasta las medias?
Uno puede quedarse mirandola, como cae incesante del cielo, sin parar ni detenerse. Nada lo hace. Tambien uno puede escucharla golpear sobre distintos materiales y apreciar sus sonidos. Algunos metalicos, otros mas sordos y algunos hasta imperceptibles, a menos que uno ponga atencion.
Creo que se la aprecia mas cuando no es un fenomeno tan ocurrente como en otras latitudes, donde llueve casi dia por medio. El hecho de que la lluvia sea esporadica la hace aun mas especial. Caminar bajo la lluvia y mojarse con ella es un placer que pocos se dan. La mayoria prefiere salir corriendo como loca, como si lo que cayera del cielo fuese acido o alguna otra sustancia dañina, cuando no es mas que aquella materia de la que estamos hecha en su mayor parte.
Escribo las ultimas lineas para seguir apreciando este momento tan especial que es el de presenciar un fenomeno como este. A dejarme llevar por ese sonido apacible del agua cayendo y de algun que otro trueno lejano. Que dure lo que tenga que durar, ni mas, ni menos.