5.4.06

Una historia de sexo, robo y drogas

Dos adolescentes de 15 y 16 años fueron detenidas acusadas de robarle más de 100 mil dólares y joyas a un ex compañero de estudios en dos encuentros que mantuvieron con el chico en su casa del barrio de Flores, en uno de los cuales lo drogaron con un somnífero.
Todo se inició el martes cuando una mujer denunció que le habían robado dinero y joyas de su vivienda. Fuentes policiales informaron que, según el relato de la denunciante, el robo ocurrió cuando su hijo de 15 años estaba en su casa acompañado por dos adolescentes, una de ellas ex compañera del pibe en un colegio privado.
"Primero lo llamaron por teléfono y le dijeron que querían verlo para charlar. Luego, una vez en casa, una de ellas lo invitó a tener relaciones sexuales", dijo María, la madre del chico. Cuando una de las chicas estaba acostada con su hijo, la otra violentó la puerta de un placard y robó, sostuvo la mujer. "A mi hijo le dieron media pastilla para dormirlo porque así lo encontré cuando volví de trabajar", precisó.
Una fuente del caso informó que el monto de lo robado en esta oportunidad rondaba los 3.500 dólares en efectivo. Y que, a raíz de la denuncia, efectivos de la comisaría 38 comenzaron a investigar el hecho y de inmediato sospecharon que este robo tendría relación con uno ocurrido en dicha casa a fines del año pasado.
En aquella oportunidad, María denunció que le habían robado 100 mil dólares en efectivo y joyas. Tras este segundo hecho, los policías obtuvieron pistas para sospechar de las mismas dos chicas que estuvieron con el adolescente el martes.
Una de las jóvenes, de 16 años, fue detenida en Flores cuando se encontraba con su novio de 19, quien conducía una moto nueva que habría sido comprada con el dinero robado. Su cómplice, de 15, cayó al otro día en el mismo barrio. Después, en un allanamiento, se hallaron unos 2.300 dólares en efectivo y joyas que serían parte del botín.

1 comentario:

bruno dijo...

Ay, chicas, que poco inteligentes. Ese cuento ya se vio por otro lado, deberían ser más creativas y esforzarse un poquitito más, o en su defecto menos codiciosas y reiterativas: ¿como van a robar en una misma casa dos veces de la misma manera?. Encima de putas, pelotudas!
Ay, nene, tenés que entender que los milagros siempre (pero siempre) le pasan a los demás, que dos chicas quieran tener sexo con vos sin ninguna retribución extra aparente trae, cuanto menos, sospechas. Encima de pajero, peolotudo!